martes, 29 de junio de 2010

12:03 a.m

de las horas de las que me desprendo
los latidos son acompañamiento
los ojos de los ciegos no son inciertos
las manos de los muertos objetos sin tacto
el vació del espacio es la sombra de lo que he evidenciado
la sangre se coagula y las venas no supuran
los oídos sordos solo escuchan la penumbra
las palabras sueltas no frenan su impacto
y el murmullo taladra el odio de mis labios
no los comprendo y aun haci comparto su universo
no quiero estar a su lado pero no me aparto
esos hombres sin nombre buscan mi abrazo
pero no me an visto pasar o solo me ignoraron
no, ya no, desecho mis dudas
se borraron...
la falsa cama del imaginario consuelo
las malditas horas no son latidos
mis ojos no buscan la cordura o el sentido
cerrados están inmersos en el vació
arden mis manos y m mis sentidos
¡me rasgo!
y abro mis venas de fluido marchito
a quien le importa
solo sera historia y al día siguiente se olvidara el mamaria
de masa insípida que no disfruta solo devora
la noticia del día es tan efímera como el momento de la muerte
la punsada es lo que preocupa
el miedo es otro tipo de muerte...