caballos de viento atraviesan mi garganta
playas y mares son solo palabras
sueños de cardo se posan en mi espalda
las raíces de mis pies seden ante el agua
cabalgo en cenizas y duermo en mi alma
sofoco incendios de lagos en calma
sufro por el cielo, perdiéndome en las mañanas
aprendí a parir destierro, ahogandome en sabanas
no invoco al silencio y siempre me acompaña
me coloco zapatos que no cubren mis llagas
y me concedo la libertad de observar
clamo mudo entre salas
me atrevo a decir y no escuchar mis palabras
y no se que perder, si la vida fue quebrantada
me levando de donde nunca caí, respiro sonatas
y me vuelvo a abandonar tras un muro de bocas calladas
No hay comentarios:
Publicar un comentario